Aquí tenéis la primera entrega interactiva de la sección Con premeditación... y sin ortografía. Se trata de una foto que hice hace ya dos meses, el 15 de noviembre, en un piso situado al lado de mi trabajo. Aquel día, cuando llegué al trabajo a la mañana me encontré con este curioso mensaje escrito en la puerta.
Ahora quiero compartirlo con todos vosotros para que lo utilicéis siempre que os apetezca. Ya sabéis, cuando no queráis que os molesten, que no os piquen al timbre ni tengáis que habrir la puerta, no tenéis más que poner vuestro nombre en el espacio en blanco, colocar el cartel en la puerta de casa y listo.
Abrazos literarios para todos.




