Título: Plomo
Autor: José Luis Sastre
Editorial: Plaza & Janes
Año de publicación: 2026
Páginas: 380
ISBN: 9788401037108
Esta es una de esas reseñas difíciles, cuando no me veo capaz de que mis palabras hagan justicia al libro. A José Luis Sastre le sigo desde hace años en la radio y en abril leí su primera novela, Las frases robadas, que me gustó mucho. Cuando el Día del Libro le escuché hablar de su nuevo libro, Plomo, me lo apunté en mi eterna lista de pendientes y estos meses, conforme más reseñas positivas leía, más ganas le tenía. Por fin he podido reservarlo en la biblioteca y disfrutarlo muchísimo.
María tiene treinta y nueve años, vive en un pequeño pueblo del País Vasco, está en las listas de un partido político, pero tan atrás que no cree que nunca vaya a ser concejala, hasta que ETA asesina en un atentado al escolta de un concejal de su partido y cuando este dimite y los dos que le seguían en la lista electoral renuncian ella sí decide sustituirle. Es madre de un niño de nueve años. Él y sus padres son su única preocupación. ¿Qué pasará con ellos si a ella la matan o la secuestran?
Conocemos a María a través de las palabras del narrador interno, su escolta, un policía del que no sabemos su nombre, pero sí que tiene veintinueve años, dos hijos y está casado con otra policía.
Es amigo del escolta asesinado, a quien admirada profundamente. Cuando le ofrecen ser el escolta de María no lo duda ni un segundo, a pesar de que sabe que ella está muerta, amenazada, y él con ella.
Su mujer, sus padres, su hermana, todos le preguntan por qué no acepta un puesto menos peligroso, que no ponga en riesgo su vida. Pero él sabe que su sentido del deber, el destino que eligió al elegir su trabajo, está por encima del miedo y el terror que han impuesto. Está dispuesto a arriesgar su vida, a asumir su propia muerte con tal de salvar la de María y, sobre todo, su libertad. Porque para él es algo personal.
Ya se sabe lo que se dice, pueblo pequeño, infierno grande, y cada día la vida de María y la de su escolta se convierte en un infierno cada vez más estrecho y cerrado. Las pintadas, los gritos, las llamadas de madrugada, las amenazas, los empujones, los insultos, los escupitajos... la paralizan, le impiden salir de casa, dormir.
El odio, el rencor, la ira, las ansias de venganza que sienten quienes la quieren muerta, su ruido, sus secuestros, sus bombas, sus tiros no logran amedrentarla. Ella, al igual que ellos, está dispuesta a defender su ideal y su causa.
«Por eso importa tener tan claro lo que vale la memoria: que el recuerdo no es rencor y que el perdón no es el olvido».
Con un estilo emocionante y emotivo, directo y conciso, con el que consigue que conforme vamos leyendo queramos subrayar prácticamente todas las frases, Sastre pone en valor y rescata del anonimato a todas esas personas que durante los años de plomo lucharon contra el terrorismo, el silencio y la injusticia arriesgando su vida.
Porque, ¿quién protege al que protege, quién cuida al que cuida?
«Ellos son los mudos, los invisibles, los anónimos. Los valientes, los temerarios, los prudentes. Los discretos y serviciales. Los confidentes. Los secundarios».
Y se enfrentan a los terroristas, a quienes les apoyan, a quienes les pasan información, a quienes les reciben como a héroes cuando salen de la cárcel, pero también a los tibios, todos esos vecinos, conocidos, amigos, compañeros que nunca han tomado partido, que nunca se han posicionado, ni de un lado ni de otro.
La ambientación de la novela está muy lograda, no solo por la atmósfera que el terrorismo y el fanatismo impusieron esos años en el País Vasco. También fueron años de reconversión industrial, de paro, de despidos, de movilizaciones y lucha obrera, de huelgas.
Y los personajes son inolvidables. A través de ellos el autor logra hacernos llorar, emocionarnos y, sobre todo, reflexionar. ¿Realmente vale la pena tanto sacrificio, tanta responsabilidad, tanta culpa, tanto arrepentimiento?
Plomo es una historia impactante y desgarradora que nos remueve y nos estremece.

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