viernes, 18 de junio de 2010

El Señor de las Moscas, de William Golding

Publicado por Goizeder Lamariano Martín

Título: El Señor de las Moscas
Autor: William Golding
Editorial: Alianza
Año de publicación: 1972
Páginas: 249
ISBN: 9788420634111

Después de muchos, demasiados años leyendo y oyendo comentarios sobre este libro, al final me he animado a leerlo. Como suele ocurrir cuando se han creado muchas expectativas, resulta difícil aislarse y olvidarse de todos esos comentarios. En mi caso, todas esas opiniones fueron siempre positivas. A pesar de ello, la primera mitad del libro me ha decepcionado, me ha aburrido y no ha logrado seducirme en ningún momento. Sin embargo, en la segunda mitad mi interés ha ido creciendo conforme pasaba las páginas y en conjunto esta obra me ha dejado muy buen sabor de boca.

La principal razón que ha provocado que la primera parte del libro me causase una impresión tan negativa es la falta de verosimilitud. Personalmente, creo que Golding no logra que los personajes resulten creíbles. No entiendo cómo unos niños pueden desenvolverse con tanta facilidad en una isla desierta, ser tan organizados o tener tantas y tan buenas ideas. O, por poner otro ejemplo, tampoco logro comprender cómo un grupo de niños que en su escuela de Inglaterra forman parte de un coro de pronto, al llegar a una isla desierta, se convierten en experimentados cazadores capaces de apresar a jabalíes ayudados únicamente por rudimentarias lanzas fabricadas por ellos mismos con ramas. Todos estos comportamientos me resultarían mucho más creíbles si los protagonistas fuesen adultos o si, por ejemplo, los personajes se encontrasen en el patio de un colegio. Pero, siendo como son niños y estando en una isla desierta, sus acciones no tienen una lógica interna. En mi opinión, este aspecto del libro no se sostiene y, en consecuencia, hace que la obra en general se caiga.

Por el contrario, creo que Golding ha logrado plasmar muy bien el comportamiento de los niños en lo referente al liderazgo que pretenden ejercer Ralph y Jack, en el continuo enfrentamiento y rivalidad que existe entre ellos, en la admiración que Piggy siente por Ralph, en el hecho de que Piggy sea el centro de las burlas y crueldades de sus compañeros o en el silencio cobarde y cómplice que lleva a cabo el resto de miembros del grupo para pasar desapercibido y no intervenir en las disputas entre los dos líderes. Roles todos ellos que pueden verse a diario en el patio de cualquier colegio.

Respecto a la segunda mitad de la obra, sí que me resulta más verosímil. Quizá por la actitud salvaje, agresiva, violenta y cruel que se va apoderando de la treintena de niños conforme más tiempo pasan en la isla desierta, solos y sin ningún adulto. A este respecto, no se puede negar que El Señor de las Moscas es una fábula moral sobre la condición humana, tal y como se destaca en la propia sinopsis de la obra. Sin embargo, no estoy de acuerdo con el hecho de que se puedan hacer dos lecturas diferentes y opuestas de esta novela, como también se menciona en la sinopsis. Una primera tesis que defiende la agresividad criminal como uno de los instintos básicos del hombre y una segunda postura que señala que esta novela es una requisitoria moral contra una educación represiva que no hace sino preparar futuras explosiones de barbarie cuando los controles se relajan.

En mi opinión, estas dos teorías no son opuestas ni contradictorias, sino más bien las dos caras de una misma moneda. Considero que para llegar a la situación límite que se narra en El Señor de las Moscas, protagonizada por la tribu de salvajes de Jack, es necesario que se den ambos supuestos. Creo que hace falta tener ese instinto criminal pero también algo que lo haga estallar, ya sea una educación represiva o una experiencia tan traumática como sobrevivir en una isla desierta. En el caso de Jack y su coro, sus cazadores, se cumplen ambos requisitos y por eso mismo se convierten en salvajes capaces de robar a sus antiguos compañeros y ahora rivales el fuego y las gafas, e incluso son capaces de llegar al extremo de maltratarles, perseguirles y hasta asesinarles.

Sin embargo, en el caso de Ralph, Piggy, Simon y los mellizos Sam y Eric, no ocurre esto. No sabemos si porque no tienen ese instinto salvaje y criminal y por eso mismo el detonante, la situación extrema que viven en la isla, no les afecta en ese sentido, o si, por el contrario, sí que cuentan con ese instinto pero no con la chispa que lo haga estallar, por lo que permanece latente y no sale a la superficie.

Es precisamente este aspecto lo que más me ha gustado de El Señor de las Moscas. El brutal enfrentamiento entre ambos grupos: el liderado por Jack, salvaje, instintivo, sanguinario, y el capitaneado por Ralph, lógico, humano y lleno de sentido común. Otra cuestión que me ha llamado la atención y que me ha atraído enormemente es el hecho de que en ningún momento Golding se muestra a favor o en contra de ninguna de las dos facciones. No hay maniqueísmos en la obra. Si bien no se puede olvidar que los dos muertos de la novela pertenecen al mismo grupo y que los salvajes son aplastante mayoría en la isla.

Por último, tengo que reconocer que el final también me ha decepcionado un poco. En parte me ha sorprendido, porque no es para nada lo que yo me había imaginado, pero me ocurre lo mismo que con la primera parte de la novela, no me resulta creíble ni verosímil. Al contrario, me parece un final precipitado, impuesto, que no encaja con las últimas páginas de la obra. Pero, al mismo tiempo, creo que lo que consigue Golding con este cierre es que al final todos, tanto los salvajes como los que han luchado para no convertirse en ellos, sean ganadores de ese juego de niños que ha acabado por convertirse en una feroz batalla.

Si te interesa el libro puedes encontrarlo aquí

16 comentarios:

Pilu dijo...

Lo tengo en mi lista del verano. Hace tiempo que quiero leerlo.

Íñigo dijo...

Hola, Goizeder.
Hace mucho que no sé nada de ti y ha sido una grata sorpresa encontrar tu blog. Somos pocos los que tenemos uno y, desde luego, el tuyo está muy, muy trabajado.
Coincido contigo en algunas opiniones y quiero hacerte una recomendación, si me permites: El último encuentro, de Sándor Márai. Yo creo que, vistos tus gustos, te va a gustar mucho. A ver si pronto cuelgas por aquí tu reseña... ¡O te animas a reseñar uno de los míos!!!!
¡Enhorabuena por este sitio!!!
Suerte con todo y un abrazo,
Íñigo

PD. Estás invitada a mi blog cuando quieras.

Goizeder Lamariano Martín dijo...

Pilu, bienvenida a Cuéntate la vida. Siéntete como en tu casa y vuelve y comenta siempre que quieras. Espero que si al final te animas a leer El Señor de las Moscas este verano lo disfrutes tanto como lo he hecho yo que, aunque, como habrás podido ver en mi reseña, hay aspectos que no me han gustado, desde luego no me ha dejado indiferente. Yo llevaba años queriendo leerlo. Lo comencé hace unos siete años y como no me enganchó, lo dejé a medias, pero ahora, en esta segunda oportunidad que le he dado, he disfrutado muchísimo leyendo así que ya sabes, leelo este verano o cuando puedas y ya me contarás. Saludos.

Goizeder Lamariano Martín dijo...

Iñigo,

Qué sorpresa, cuánto tiempo!! Me alegro mucho de que te haya gustado mi blog y gracias por la opinión, intento que sea un blog trabajado y me gusta ver que eso es precisamente lo que se transmite. Gracias por la recomendación, tomo nota y, por supuesto, en cuanto lo lea, podrás ver la reseña en mi blog. Muchas gracias otra vez y ya nos vamos leyendo y comentando. Un abrazo también para ti y ahora me daré una vuelta por tu blog. Hasta otra!

María dijo...

Hola! Pinchando y pinchando he descubierto el blog. La verdad es que me ha gustado mucho. Me encanta la literatura y creo que este es un blog por el que me pasaré más de una vez. Además somos colegas de profesión :)
'El señor de las moscas' es un libro que tengo en casa pero que aún no he leído, creo que después de leer tu opinión pasará a formar parte de la lista de lecturas para el verano.
Un saludo y encantada!

Goizeder Lamariano Martín dijo...

Hola María!!

Bienvenida a Cuéntate la vida y gracias por la visita y por el comentario. Me alegro de que te haya gustado el blog y por supuesto que puedes pasarte por aquí, leer y comentar siempre que quieras. Como has podido comprobar, a mí también me apasiona la literatura y también soy periodista, veo que tenemos muchas cosas en común. Si al final lees este verano El Señor de las Moscas, estaré atenta a tus comentarios y espero que te guste. Un saludo y lo mismo digo, encantada y hasta la próxima visita!

César dijo...

Pues yo igual que tú, llevo años viendo muy buenas críticas de este libro, y también he pensado en ocasiones en leermelo.
Muchas de las cosas negativas me han quitado las ganas, pero bueno, lo mejor cuando lees un libro es intentar abstraerte de todos los comentarios, tanto positivos o negativos, que has leido de la misma

Saludos

Mertxe Costas-Bookworm dijo...

¿Sabes cuando me leí este libro? Cuando tenía 14 años. Teníamos una amiga en la familia que tenía una librería y me lo regaló porque sí un día. Sería incapaz de dar detalles ahora, pero en aquel momento y con aquella edad (hala que no ha llovido! sólo 26 años) me gustó mucho. Yo sí que me imaginaba desenvolviéndome en una isla con mis compañeros de entonces. Ahora por supuesto entiendo tu opinión. De ninguna manera me imagino a mi hijo en una situación así. A lo mejor me gustaba imaginar que sí podría salir adelante (aunque no fuera cierto).
En todo caso disfruté mucho leyéndolo, aunque también es cierto que prácticamente me gustaba todo lo que caía en mis manos, porque no tenía tanto donde elegir ni posibilidades de comprar todo lo que quería.
Me ha gustado recordar aquellos tiempos.
Un saludo

Goizeder Lamariano Martín dijo...

Hola César!

Totalmente de acuerdo contigo. Lo importante es olvidarse de todos los comentarios, ya sean buenos o malos, que hemos escuchado de un libro. Para gustos están los colores y cada uno tenemos nuestra propia opinión de los libros que leemos. Espero que mis opiniones negativas sobre El Señor de las Moscas no te hayan quitado las ganas de leerlo. Te guste o no, seguro que lo disfrutas y que no te deja indiferente. Al menos eso es lo que me ha pasado a mí. Ya comentarás si algún día te animas a leerlo. Un abrazo.

Goizeder Lamariano Martín dijo...

Bookworm, bienvenida a Cuéntate la vida. Gracias por la visita y por el comentario. Siéntete como en tu casa y vuelve siempre que quieras. Me ha gustado mucho la historia de tu relación con El Señor de las Moscas. Y estoy de acuerdo contigo, es curioso cómo cambia nuestra percepción de un libro según la edad que tengamos o el momento que estemos viviendo en la vida. Yo misma empecé a leer El Señor de las Moscas hace siete años y tuve que dejarlo porque no me había gustado nada. En cambio ahora, aunque, como se ve en la reseña, hay aspectos con los que no estoy de acuerdo, me ha gustado mucho y se lo recomiendo a todo el mundo. Por eso entiendo que cuando tenías 14 años te sintieses identificada con los personajes y que en cambio ahora, pasado el tiempo, no veas a tu hijo capaz de algo así. Un saludo y hasta la próxima.

sonia dijo...

A mí me pasó un poquito como a Booki, lo leí con 16 en clase de filosofía y me encantó, pero claro creo que la cosa cambiaría un poco si lo leyera en el momento actual, este fenómeno me ha pasado mucho a lo largo de los últimos 10 años, libros que me habían gustado muchísimo, volver a leerlos y gustarme bastante menos y libros con los que no había podido seguir, gustarme muchísimo, en fín ¿será que me hago mayor???
Saludos!

Goizeder Lamariano Martín dijo...

Sonia,

A mí también me ha pasado muchas veces eso que comentas, que un libro que nos ha encantado luego no nos guste en una relectura y al contrario, un libro que tuvimos que dejar a medias luego nos entusiasma. Supongo que tienes razón, será poque nos vamos haciendo mayores, la vida son etapas y vivimos diferentes momentos y situaciones que, queramos o no, nos influyen en nuestros gustos literarios. Imagino que es algo normal, o al menos para mí sí, que me pasa muchísimo. Un saludo!

Marina García dijo...

¡Hola! Pues yo aún no lo he leído pero es uno de mis eternos pendientes. A ver si este verano, que me he propuesto leer clásicos, cae. ¡Saludos! Me quedo como seguidora :D

Goizeder Lamariano Martín dijo...

Hola Marina!

Bienvenida a Cuéntate la vida. Siéntete como en tu casa y visita y comenta este pequeño rincón literario siempre que quieras. Yo te animo sin ninguna duda a que este verano, o cuando sea, leas El Señor de las Moscas, seguro que no te deja indiferente. Ya me contarás cuando te animes. Los clásicos también son mi asignatura pendiente. ¡Un saludo y muchas gracias por la visita, el comentario y por seguirme. Hasta la próxima!

El cautivo dijo...

Hombre, justo es reconocer que si es posible que el libro sea poco verosímil, no nos vamos a engañar. La adulterizacion (toma palabreja) es una constante bastante irritante en muchas novelas con niños protagonistas.
Esto se lo perdono a Golding porque desde el primer momento iba predispuesto a leer una fábula. O sea que hubiesen cosas que se saliesen del realismo mas veraz era esperable. A mi si me gusto mucho el libro, por la pesimista y desoladora vision de la condición humana. Basta una situación limite y el acceso a la impunidad para que los mas inocentes se conviertan en déspotas y finalmente en salvaje. Suelo decir que todo niño es cruel por naturaleza y el señor de las moscas me da la razón

Goizeder Lamariano Martín dijo...

El cautivo,

Sí, el libro es poco verosímil, pero es una buena historia, también es verdad. Quizá mi problema fue que al empezar a leer el libro, al contrario que tú, no iba predispuesta a leer una fábula, me falló el enfoque. Sí que hay que reconocer que plasma a la perfección esa desoladora visión del ser humano, el salvajismo, la crueldad innata de los niños. Muchos besos.

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