Como habréis podido ver, el blog lleva tres meses sin actualizarse. Y por fin ha llegado el momento de reencontrarme con todos vosotros. Son las ocho y media de la mañana de este domingo. Mientras Pablo, Amets y Calcetines duermen, yo estoy en el sofá, disfrutando de la poca luz y el fresquito que se filtra por las rendijas de las persianas y el silencio que reina en la casa. Y, sobre todo, disfrutando del placer de volver a escribir en el blog. No os imagináis cuánto lo he echado de menos. Aunque muchos ya sabéis los motivos de este parón, creo que es justo explicaros el porqué de mi ausencia. Me apetece contároslo y, sobre todo, lo necesito.
PRÓXIMO RETO LECTOR: CRÓNICAS DE LOS CAZALET
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