Hola a todos, vuelve el txoko de Blocion con La historia interminable, esta novela de fantasía de Michael Ende que a muchos de los que, como yo, fuisteis niños en los ochenta os sonará por su adaptación cinematográfica de 1984.
La historia comienza con Bastián, un niño que sufre acoso escolar y un día se esconde de los abusones en una librería de segunda mano. Allí hurta un ejemplar que le llama la atención titulado La historia interminable. Esa noche se escapa de casa y se refugia en el desván de su escuela. Comienza a leer el libro y descubre que es el único que puede salvar el reino de Fantasía.
A lo largo de la novela acompañamos a Bastián, al guerrero de piel verde Atreyu y al dragón de la suerte Fújur a lo largo y ancho de Fantasía para salvarla de su desaparición, ya que los humanos han dejado de imaginar, por lo que la Nada poco a poco la está devorando.
Al principio parece que Atreyu y Fújur serán los salvadores de su mundo porque así se lo manda la Emperatriz Infantil, pero conforme avanza la novela se ve que todo está en manos de Bastián.
A diferencia del film, que sólo cubre el primer tercio de la obra, Bastián tiene que renacer dentro de Fantasía para volverla a crear, haciendo que ese mundo sea mayor y lleno de historias. Pero no es consciente de que cuanto más tiempo pasa allá va olvidando el mundo real.
Esta es una alegoría muy interesante del escritor que se introduce en su obra, pero tiene que retornar al mundo real para no perder el rumbo. En varias ocasiones he oído que Michael Ende, el autor, se negó a que su nombre apareciera en los créditos de la adaptación cinematográfica.
Tras la lectura he de decir que comparto su opinión, ya que en la película se entra en el inicio del libro con un mensaje escapista totalmente opuesto a lo que el escritor alemán quería expresar.
Lo más llamativo del libro es que en todas las ediciones que conozco está impreso en tinta de dos colores, la roja para el mundo real (el mundo de los hombres, como dicen los fantasios) y la verde para las partes que suceden en Fantasía.
También es curioso que cada capítulo comienza con una letra diferente del abecedario hasta completar las 26 del alfabeto alemán, cada una de ellas hermosamente ilustradas, al menos en mi edición, por Roswitha Quadflieg en tinta roja y verde.
Este es el tercer libro que leo del autor, después de Momo y El ponche mágico. Esos dos los leí hace muchos años y este me parece superior, aunque tenía las expectativas más elevadas, supongo que debido a su fama.
Respecto a la misión de los protagonistas, no me puede parecer más acertada viendo el panorama cultural actual, en el que copan las pantallas y las estanterías los productos culturales (sic) consistentes en secuelas, precuelas, reboots y spin-offs, por no hablar del contenido generado por IA en el que al final cuentan más las opiniones de los directivos que de los creativos.
Aunque no puedo decir lo mismo de la estructura alegórica de la novela, siempre he pensado que en cierta medida todas las obras transmiten la visión del mundo de su autor, ya sea de forma intencionada o involuntaria. Sin embargo, Ende la usa en este caso como vehículo para expresar su opinión de lo que significa ser escritor.
Bastián hace un camino heroico desde el mundo real al fantástico y vuelve renacido para ser un creador de historias, aunque conectado al mundo real. Comparto con él su visión, pero me parece tan evidente y marcada que no deja espacio para mas opciones. El autor dejó claro que esa era su intención con esta obra y que no la escribió exclusivamente para un público infantil, aunque me imagino que los editores la encasillaron así para mejorar las ventas.
En conclusión, este clásico de fantasía puede ser disfrutado por jóvenes y adultos, pero creo que hay otras obras que satisfacen mejor las ganas de aventuras y de homenajear a este género.

15 comentarios:
¡Hola! Me ha encantado leer tu reseña y recordar esta lectura que en su momento disfruté mucho. Muchas gracias por la reseña y espero tengas un lindo día. Soy tu nueva seguidora. ¡Nos leemos!
Rara vez la versión cinematográfica supera a libro original. Por cierto, tu reseña es magnifica. Un abrazo.
Leí el libro ya con más de veinte años y a pesar de que por entonces la fantasía ya no entraba entre mis preferencias este libro me entusiasmó. Lo intenté después con Momo y no pude terminarlo. No sé qué pasaría de intentar leer de nuevo La historia interminable.
Un beso.
Me alegra que te haya gustado mi reseña y haberte traído buenos recuerdos. Muchas gracias por seguirme. ¡Hasta pronto!
Totalmente de acuerdo contigo, son pocos los ejemplos que la película supere al libro. Me alegro de que te haya gustado la reseña.
Momo a mí me dejó muy frío. No suelo releer, pero a veces se redescubre una obra.
Hola, leí el libro hace muchos años y volví a releerlo para mí reto de clásicos hace tres o cuatro y me encanta, también vi la película y está bien, pero cambiaron muchas cosas, tal vez para hacerla más atractiva al gran público y eso cambió en cierto modo el mensaje del autor. A mí Momo también me gustó mucho. El ponche mágico lo tengo pendiente. Ahora no leo demasiada fantasía. Un abrazo.
Hola, Mar. Gracias por el comentario. Me alegro que te gustustase mucho esta novela. El ponche mágico lo recuerdo como destinado al público infantil
¡Hola! Una reseña genial a un clásico inolvidable. Un abrazo!
Muchas gracias, Patrii. Un verdadero clásico, siempre digo hay que volver de vez en cuando a los clásicos.
Hola gracias por la recomendacion, no me he leido el libro pero suena bien asi que me lo llevo anotado, saludos
Muchas gracias por el comentario, Cecy. Si algún día lo lees cuentame qué te ha parecido. Espero que te guste.
Hola , Goizeder.
Es un clásico, es el tipo de libro que vale para toda la vida porque siempre le encuentras algo nuevo. Creo que porque depende también del momento en que lo lees. Me parece muy importante lo que dices casi al final, se está perdiendo todo con tanta pantalla, tanta vagancia que parece que hay a la hora de crear nuevas historias porque parece que interesa más estirar lo que ya funcionó y encima estropearlo. Lo de la IA es terrible.
Pero siempre nos queda Ende. Que es simplemente mágico. Y yo si fuera él tampoco querría que pusieran mi nombre en esos créditos.
Saludos
Hola, Norah. Totalmente de acuerdo, los libros que más aportan pueden ser interpretados totalmente diferente según la época en la que lo leas ¡Siempre nos quedará la buena literatura! Nos vemos.
Este fue uno de los libros que me convirtieron en la lectora que soy hoy día. Recuerdo sumergirme en sus páginas y quedar fascinada por el desván donde se ocultaba Bastian, por esos dos colores de las letras que representaban mundos distintos. Estoy segura de que ahora no lo volvería a gozar como lo hice a los trece años.
Saludos.
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